Monday, June 27, 2005

Goni Interviewed

Interview with Goni. Interesting look at the gas export plan which caused his downfall. He explains that the gas was intended for export to the US, which would provide a price of reference to the countries other gas customers including Brazil, Argentina, and Chile.

For all the cheap rhetoric about Bolivia's current taxes on gas imports, Goni says that besides the 18% roytalites, there was also a general corporate tax, as well as a tax on financial transactions - for funds sent abroad, and lastly there was a special surtax on profits.

I have actually bothered to look at the laws, and it is all there.

Usted trató de resolver el desafío de los recursos naturales promoviendo la exportación a Estados Unidos a través de puertos chilenos, pero fue imposible. Su sucesor llevó a cabo un referéndum sobre los hidrocarburos y, a pesar de que su planteamiento mixto ganó, le fue imposible llevar a cabo el proyecto y hoy los grupos radicales piden la nacionalización. ¿Qué va a ocurrir?

A mí me acusaron de querer exportar el gas por Chile, pero el plan era mucho más complejo y tenía muchas cosas positivas. En primer lugar, se trataba de exportar a Estados Unidos para poder tener un precio de referencia y así poder negociar los precios de exportación a otros lugares, empezando por los países vecinos, como Brasil, Argentina y Chile, que necesitan nuestros hidrocarburos. En el caso de Brasil hay grandes necesidades de energía. En Argentina, con el control de precios han provocado un aumento del consumo y también necesitan abastecerse, y Chile, que también necesita abastecerse, obtiene sus recursos a través de Argentina, que depende de Bolivia. Por otro lado, mi plan para exportar gas natural líquido a California incluía no sólo regalías de 18%, sino también impuestos sobre las utilidades y remisión al exterior de utilidades, así como un sobreimpuesto (surtax) sobre utilidades extraordinarias. Habríamos incrementado los ingresos fiscales para cerrar el déficit fiscal y de balanza de pagos en pocos años, habríamos podido convertir cientos de miles de hogares y vehículos al gas natural, que abarata el costo de vida, y propuse invertir todo el dinero recaudado de regalías e impuestos de gas en infraestructura, educación y salud.